Por qué un mortero de EIFS no se formula como un revoque
Un revoque normal trabaja sobre ladrillo, bloque o concreto: sustratos porosos, absorbentes y rígidos. Un sistema EIFS o SATE le pide otra cosa: adherirse a una placa polimérica lisa y de baja energía superficial, y acompañarla cuando se mueve. Aquí te doy las dos diferencias que ordenan toda la fórmula.
La primera es el sustrato: el EPS y el XPS no absorben y no ofrecen poros donde el cemento pueda anclarse, así que la adherencia tiene que venir de una película de polímero pegada a la placa. La segunda es el movimiento: el EPS se dilata con el sol alrededor de 0,07 mm/m·K, muy distinto del mortero que lleva encima, y en un muro expuesto la superficie pasa de 50 °C aunque el aire esté a 35 °C. Eso se resuelve con flexibilidad, no con más cemento.
Las dos capas del sistema y el papel de la malla
Un EIFS tiene dos morteros, no uno. El mortero de adherencia pega la placa al muro y resuelve dos interfaces a la vez: concreto o albañilería de un lado, placa aislante del otro. La capa base va sobre la placa, embebe la malla de refuerzo y recibe el impacto y el clima. No hay una fórmula única: hay una carga de polímero distinta para cada una.
La malla es una discontinuidad de rigidez dentro de la capa base y ahí se concentran las tensiones. Debe quedar embebida en el tercio exterior de la capa y, sobre todo, ser resistente a los álcalis: una malla susceptible al ataque alcalino va a fallar aunque tu mortero sea impecable. No se arregla desde la fórmula, pero verifícalo antes de culpar al aditivo.
RDP: por qué la carga sube a 2,5 – 4,0%
Este es el número que define el sistema. La capa base lleva 2,5 – 4,0% de RDP sobre el peso seco, y el mortero de adherencia 2,0 – 3,0%. En un adhesivo cerámico el polvo de polímero redispersable arranca cerca de 0,5 – 1,0%, así que aquí hablamos de varias veces esa carga. La razón: el polímero no es un aditivo secundario, es el que pega la placa y absorbe el movimiento térmico, justo lo que clasifica la ETAG 004, el marco europeo de los sistemas de aislamiento exterior, por medio de un ensayo de cuerpo duro.
Dos consecuencias. El grado importa tanto como la dosis: necesitas una calidad flexible, de base VAE y de cenizas bajas, porque menos cenizas es más polímero por kilogramo. Y recortar esta línea es la causa más común de falla: la placa se desprende o la capa base fisura en la línea de la malla. Fíjate en esto antes de tocar otra cosa.
Éter de celulosa: retención de agua y tiempo para trabajar
Las dos capas llevan 0,20 – 0,35% de éter de celulosa. Su trabajo no es dar resistencia, sino garantizar que el cemento tenga agua para hidratar cuando la placa y el muro quieren quitársela. En capas tan delgadas, sin retención de agua el mortero se seca desde la superficie antes de que la malla quede bien embebida y queda un estrato débil.
El HPMC también te da el cuerpo que evita que el mortero se descuelgue, y el tiempo abierto para colocar la malla y alisar. El grado de referencia es un HPMC de viscosidad media-alta, del orden de 85.000 a 155.000 mPa·s. En muro caliente, un HPMC cerca de su temperatura de gelificación pierde retención de agua, así que ahí se pasa a un éter de mayor gelificación.
Árido y cemento: la parte que sí se ajusta a tu planta
Los aditivos son la parte que la matriz fija; el cemento, el árido y el relleno son la parte que ajustas con tus materias primas locales. Y aquí hay una trampa de concepto: en EIFS el cemento no es el protagonista de la adherencia. Puedes subir cemento y ganar rigidez, pero no vas a pegar mejor la placa; de hecho, una capa base demasiado rígida fisura antes, no después.
Lo que sí te conviene controlar es la limpieza y la graduación del árido. Un árido —el agregado, en buena parte de América Latina— con arcillas o materia orgánica consume agua y polímero sin aportar nada, y una curva mal graduada pide más agua de la necesaria. Antes de cargar, comprueba que esté limpio y seco: la humedad libre no está contada en tu fórmula y desplaza el agua real de la mezcla.
Receta A: mortero de adherencia, aditivos por tonelada
Parte de una tonelada de mezcla seca. El cemento Portland, el árido graduado y, si el producto lo pide, el relleno calcáreo completan la masa hasta 1.000 kg; su reparto exacto depende de tu cemento local. Lo que no se negocia es la carga de aditivos:
| Componente | Dosis | Por tonelada | Función |
|---|---|---|---|
| RDP YD1060 (cenizas 13 ± 2) | 2,0 – 3,0% | 20 – 30 kg | Película de polímero: adherencia a la placa y flexibilidad |
| HPMC YD1910 / YD1915 | 0,20 – 0,35% | 2,0 – 3,5 kg | Retención de agua y cuerpo contra el descuelgue |
| Cemento Portland, árido graduado y relleno calcáreo | el resto | hasta 1.000 kg | Ligante y esqueleto; se ajusta a tu cemento y tu árido |
El RDP es la línea pesada: 20 a 30 kg por tonelada, y la partida que más se nota en el costo y en el resultado. El aire que el polímero incorpora al mezclar se corrige con un antiespumante en polvo, que también suministramos.
Receta B: capa base, con fibra
La capa base sostiene la malla y recibe el impacto, así que lleva la carga de polímero más alta del sistema. Sobre la misma base de una tonelada:
| Componente | Dosis | Por tonelada | Función |
|---|---|---|---|
| RDP YD1030 (cenizas 10 ± 2) | 2,5 – 4,0% | 25 – 40 kg | Flexibilidad, anclaje a la placa y absorción del impacto |
| HPMC YD1910 / YD1915 | 0,20 – 0,35% | 2,0 – 3,5 kg | Retención de agua y cuerpo para embeber la malla |
| Fibra de polipropileno YP06, 6 mm | 0,9 – 1,2 kg/m³ | por m³ | Control adicional de fisuración en la capa |
| Cemento Portland, árido graduado y relleno calcáreo | el resto | hasta 1.000 kg | Ligante y esqueleto |
Un detalle que importa: la fibra se dosifica por metro cúbico de mortero fresco, no por tonelada de polvo, así que en tu tabla no aporta una cifra por tonelada. No la conviertas con una densidad supuesta; lleva la dosis por m³ y ajústala con tu mezcla. La fibra de polipropileno trabaja junto al polímero, no en su lugar.
Ajuste según la placa y cierre
Tres placas, tres exigencias. El EPS es el caso estándar. El XPS, más liso y denso y de menor energía superficial, cuesta más pegar: ahí te conviene la calidad más flexible y de menores cenizas, en el extremo alto del rango. La lana mineral es un tercer caso. Pídenos la recomendación con el tipo de placa antes de cerrar la fórmula.
En clima cálido, con el muro al sol por encima de 50 °C, considera un éter de mayor temperatura de gelificación como el HEMC, para no perder retención de agua justo cuando más la necesitas. Y si quieres concentrar el paquete de aditivos en un solo proveedor, somos fabricantes en Jinzhou, Hebei: producimos RDP, éteres de celulosa y fibra, y revisamos contigo la carga de polímero de tu sistema. Escríbenos por la página de contacto y ajustamos las dos recetas a tu placa y tu clima.