De qué números parte una fórmula de mortero de yeso
Una fórmula de mortero de yeso se arma sobre tres decisiones, y el orden importa más que la lista de aditivos. Primero, el agua: el yeso pide entre el 60 y el 70% de su propio peso, y de ahí sale la consistencia de la pasta. Segundo, la ventana de trabajo, que se cuenta en minutos y la gobierna el retardante. Tercero, el paquete de aditivos —éter de celulosa, RDP y fibra—, que corrige lo que el yeso y el agua no resuelven solos. Si copias una receta de cemento y solo cambias el aglomerante, la mezcla te fragua dentro de la mezcladora y pierdes el lote. Empieza por el agua y el retardante; el éter se ajusta al final.
Yeso y cemento: dos lógicas de formulación distintas
En un mortero de yeso, el aglomerante es sulfato de calcio hemihidrato: fragua en minutos, no en horas, y su demanda de agua es de otra escala, entre el 60 – 70% de su propio peso, contra el 15 – 20% de un mortero de cemento. Eso cambia el trabajo que le toca al éter. En cemento, retener agua sirve para que el aglomerante termine de hidratar; en yeso, sirve para que tu pasta siga plástica y extendible mientras la aplicas. Y el tiempo lo mueve otra cosa: el retardante, no el éter. Si intentas controlar el fraguado subiendo el éter, te queda una pasta pegajosa en lugar de minutos.
El aglomerante y el árido de la mezcla
El aglomerante es sulfato de calcio hemihidrato: al hidratarse pasa a dihidrato y lo hace con desprendimiento de calor, en minutos. Sobre esa base entran el árido y, si tu fórmula lo pide, un filler mineral fino que ajusta la densidad y la trabajabilidad. No importes números de otra planta: la proporción entre yeso y árido y el tamaño máximo de partícula dependen de tu propio yeso, del espesor de capa y de la arena de tu zona, y ese tamaño máximo tiene que quedar por debajo de la capa. Hazle un análisis granulométrico a tu árido y trabaja con tu curva: el exceso de finos sube el agua y el exceso de gruesos deja la superficie rugosa. Un punto que te ahorra lotes: con tanto sólido queda poca agua libre, así que el éter tiene que ser de partícula fina —98% pasa malla 80— y entrar en el orden correcto. El panorama completo está en la ficha de aditivos para yeso.
El éter de celulosa: grado y dosis
El éter de celulosa no fragua nada: te da retención de agua, consistencia, resistencia al escurrimiento en pared vertical y una superficie más suave al regleo. En aplicación manual trabajas entre el 0,15 y el 0,30% del peso seco; en yeso proyectado a máquina la banda se estrecha al 0,15 – 0,25%. De nuestra línea, el grado de uso general es YD1950, con 45.000 – 65.000 mPa·s, que cubre mortero de yeso, yeso para máquina y masilla; sobre bloque absorbente o en calor, YD1005, de 100.000 mPa·s, te da más retención. Cuando la pared tira agua, sube de grado antes que de dosis: un grado mayor resiste el escurrimiento sin volver pegajosa la pasta, como sí pasa al sobredosificar el grado bajo. Y ojo con la temperatura: por encima de unos 35 °C la propia HPMC se acerca a su punto de gelificación y suelta agua; ahí el grado G100 o G200 de HEMC es la respuesta.
El retardante y el lugar de los demás componentes
El ajuste de la ventana de trabajo le pertenece al retardante, y esa parte la dejamos en la nota sobre por qué el yeso fragua demasiado rápido, donde están la familia y la dosis. No mezcles tareas: el éter gobierna reología, el retardante gobierna tiempo, y la química general de este último la tienes en cómo funciona un retardante de fraguado. El RDP entra en la banda del 0 – 1,0% y mejora la adherencia sobre sustratos poco absorbentes, con algo de flexibilidad para la matriz fraguada; en un yeso de interior sin exigencias puede no hacer falta. La fibra de polipropileno YP03, de 3 mm, se dosifica a 0,5 – 1,0 kg/m³ y controla la fisuración por retracción plástica en capas gruesas sobre sustrato seco. El orden de carga también decide: si el éter no alcanza a hidratarse, te aparecen grumos en la mezcla.
Referencia A: yeso de aplicación manual, por tonelada
Esta es una referencia de arranque para una tonelada de mezcla seca de aplicación manual. Fíjate en que el éter y los demás aditivos van en kilos exactos; el yeso y el árido completan hasta 1.000 kg según tu propia granulometría.
| Componente | Función | Dosis por tonelada |
|---|---|---|
| Yeso (sulfato de calcio hemihidrato) | Aglomerante | El resto hasta 1.000 kg |
| Árido y filler mineral | Esqueleto y ajuste de densidad | Según tu granulometría |
| Éter de celulosa YD1950 (45.000 – 65.000 mPa·s) | Retención de agua y reología | 1,5 – 3,0 kg (0,15 – 0,30%) |
| RDP YD1030 (opcional) | Adherencia y flexibilidad | 0 – 10 kg (0 – 1,0%) |
| Fibra PP YP03, 3 mm | Control de la retracción plástica | 0,5 – 1,0 kg/m³ (por m³, no por tonelada) |
| Retardante | Ventana de trabajo | Según el TDS de tu proveedor |
| Agua de amasado | Consistencia | 60 – 70% del peso del yeso |
Ajusta primero el agua y el retardante hasta que la pasta te dé la ventana que necesitas, y solo después mueve el éter dentro de su banda.
Referencia B: yeso proyectado a máquina, por tonelada
Proyectar a máquina exige que la pasta se bombee, se sostenga en la boquilla, salga en franja pareja y siga trabajable hasta el regleo. La referencia cambia poco en los componentes y bastante en el arranque del éter.
| Componente | Función | Dosis por tonelada |
|---|---|---|
| Yeso (sulfato de calcio hemihidrato) | Aglomerante | El resto hasta 1.000 kg |
| Árido y filler mineral | Esqueleto y ajuste de densidad | Según tu granulometría |
| Éter de celulosa YD1950 (45.000 – 65.000 mPa·s) | Retención, bombeo y anti-escurrimiento | 1,5 – 2,5 kg (0,15 – 0,25%); arranque en 0,20% = 2,0 kg |
| RDP YD1030 (opcional) | Adherencia | 0 – 10 kg (0 – 1,0%) |
| Fibra PP YP03, 3 mm | Retracción en capas gruesas | 0,5 – 1,0 kg/m³ |
| Retardante | Ventana de trabajo | Según el TDS de tu proveedor |
| Agua de amasado | Consistencia | 60 – 70% del peso del yeso |
La ventana es lo que cambia al proyectar: la máquina aprieta el margen. Si te quedas corto de éter, la pasta se rompe al salir de la boquilla; si te pasas, se agarra a la llana y cuesta reglearla. Arranca en 0,20% con el grado de 45.000 – 65.000 mPa·s y ajusta de a poco; si la pasta forma costra en la boquilla o pierde trabajabilidad antes de tiempo, la nota sobre piel superficial en yeso proyectado recorre las causas.
La verificación antes de producir y el cierre
Antes de llevar la fórmula a producción, corre una secuencia corta y en este orden: primero, retención de agua y consistencia con tu propio yeso; después, la ventana de trabajo con tu retardante; enseguida, el escurrimiento en pared vertical; y al final, fraguado y adherencia sobre el sustrato real de tu obra. Cambia un componente por vez. Sobre especificaciones: no te apoyes en un número de norma suelto, porque tu producto se especifica por resistencia, tiempo de fraguado y retención de agua en el TDS. Pide esas tres cosas por escrito a tu proveedor de aditivos. Somos fabricantes en Jinzhou, Hebei, y producimos HPMC, HEMC, RDP y fibra de polipropileno para formuladores de mortero de yeso: mira los grados de HPMC para yeso y cuéntanos tu fórmula.