El yeso proyectado a máquina tiene una particularidad que ningún otro mortero tiene: se mezcla, bombea y proyecta en segundos, y en ese trayecto pierde agua de forma continua. Cuando la pérdida es excesiva, aparece una piel o costra que se forma en la boquilla y en la superficie proyectada, y el material llega al muro menos trabajable de lo que salió de la tolva.
El problema se ve en obra pero se decide en la fórmula y en el ajuste de la máquina. Cambiar de aditivo sin revisar la máquina —o al revés— rara vez resuelve nada.
De dónde sale la piel
- Pérdida de agua en la manguera y la boquilla: el agua se pierde por fricción, temperatura y por el aire comprimido que atomiza la mezcla.
- Retención de agua insuficiente: un éter bajo o un grado inadecuado no sostiene el agua durante el trayecto.
- Relación agua/yeso demasiado baja: poca agua total para el recorrido desde la tolva hasta el muro.
- Retardante mal calibrado: el yeso empieza a fraguar antes de llegar a la pared.
- Temperatura alta del agua o del ambiente: acelera tanto la evaporación como el fraguado.
| Observación | Causa probable | Primera acción |
|---|---|---|
| Costra en la boquilla tras pocos minutos | Falta de retención de agua o retardante bajo | Subir éter en pasos de 0,02% y revisar retardante |
| Material rígido al llegar al muro | Pérdida de agua en la manguera | Revisar longitud, presión y agua de amasado |
| Piel en la superficie proyectada | Retención de agua baja para el ambiente | Subir retención o proteger la fachada |
| Fraguado prematuro en la tolva | Retardante sobredosificado o mal dosificado | Calibrar el retardante por separado |
| El problema solo aparece en clima cálido | Gelificación térmica del HPMC | Ensayar HEMC |
La dosis y el grado en yeso proyectado
El yeso aplicado a máquina usa típicamente 0,15 – 0,25% de éter de celulosa sobre un grado de 45.000 – 100.000 mPa·s. El yeso de uso general —no proyectado— sube a 0,15 – 0,30%.
Si la piel aparece con una fórmula que hasta ahora funcionaba, el primer dato a revisar no es la fórmula sino la máquina: presión de aire, longitud y estado de la manguera, y caudal de agua. Una manguera más larga o una boquilla desgastada cambian la pérdida de agua más que cualquier ajuste de éter. Corrija eso primero; después, si todavía hay piel, suba el éter.
Separar la piel del fraguado prematuro
Dos cuadros se confunden con frecuencia porque ambos se ven como «el material ya no trabaja». La piel superficial es un problema de agua que se pierde; el fraguado prematuro es un problema de tiempo de fraguado que se acorta. La solución es distinta y confundirlos hace perder tiempo.
- Piel: la masa sigue plástica por dentro, pero la superficie forma una costra que se despega o no acepta el trabajo del fratás.
- Fraguado prematuro: la pasta endurece de forma generalizada en menos tiempo del normal, con o sin costra superficial.
- Comprobación rápida: si la costra se desprende y debajo hay material fresco, es piel. Si todo el cuerpo se ha endurecido, es fraguado prematuro.
Qué esperar de la fórmula y qué de la obra
Es útil repartir el problema antes de reformular. La fórmula gobierna la retención de agua y el tiempo de fraguado —por vía del éter y del retardante—, y la obra gobierna la pérdida de agua durante el trayecto: presión, manguera, temperatura del agua y exposición al sol y al viento.
Dicho de otro modo: subir el éter ayuda cuando la retención es insuficiente, pero no corrige una manguera mal calibrada. Antes de cambiar la dosificación conviene dejar fijos todos los parámetros de máquina y registrar la piel observada; solo así se sabe si el ajuste de fórmula realmente movió la aguja.
Cómo recuperar trabajabilidad sin excederse
- Revise el agua de amasado. Un poco más de agua en la tolva alarga el recorrido, con el costo de algo de resistencia final.
- Ajuste el éter en pasos de 0,02% sobre el grado actual; observe la costra en boquilla y la trabajabilidad a la salida.
- Revise el retardante por separado: poco da fraguado prematuro, mucho debilita la primera hora de resistencia.
- Si el problema es solo de verano, ensaye HEMC antes de subir dosis, porque la causa es la gelificación térmica.
Para revisar el comportamiento del éter a temperatura elevada, vea la comparativa de HPMC, HEMC y HEC.
Errores frecuentes
- Subir el éter hasta rigidizar la pasta. La piel puede desaparecer de la boquilla y aparecer como un material que ya no se extiende bien en el muro.
- Culpar al retardante cuando el problema es retención de agua. Son dos causas distintas con dos soluciones distintas.
- Cambiar dos cosas a la vez —agua y éter, o éter y retardante— y no saber después qué resolvió el problema.
- Ignorar la temperatura del agua de amasado en clima cálido; agua caliente acelera el fraguado de forma notable.
Indíquenos el tipo de yeso, la longitud de manguera y las condiciones de obra. Le recomendamos un ajuste de éter, retardante y agua de arranque, y le decimos qué parte esperar de la máquina y qué parte de la fórmula.