Una lechada fluida —mortero de relleno, lechada de anclaje o de inyección— está diseñada para fluir y llenar huecos. Ese mismo requisito la vuelve inestable: cuanto más fluida, menos capaz de retener su agua y de mantener el árido en suspensión. El resultado se ve como una película de agua en la superficie (sangrado) o como un sedimento de árido en el fondo (segregación).
Los dos problemas son hermanos: ambos nacen de un esfuerzo de fluencia demasiado bajo. Y ambos se corrigen con una cantidad muy pequeña del éter correcto, no subiendo cemento ni reduciendo agua a ciegas.
Sangrado y segregación: dos caras del mismo desequilibrio
| Fenómeno | Qué se separa | Causa inmediata |
|---|---|---|
| Sangrado | Agua hacia la superficie | Esfuerzo de fluencia muy bajo; poco éter o ninguno |
| Segregación del árido | Árido hacia el fondo | Baja viscosidad de la fase líquida y mala granulometría |
| Sedimentación con agua clara arriba | Los dos a la vez | Inestabilidad general del sistema |
| Pérdida de fluidez antes de tiempo | Estructura prematura | Éter o retardante sobredosificado |
Por qué aquí el HPMC se usa a dosis mínima
En una lechada fluida el éter no está para espesar —eso mataría la fluidez que define al producto— sino para construir un esfuerzo de fluencia mínimo que sostenga el agua y el árido. La banda de trabajo es la más baja del catálogo, 300 – 1.000 mPa·s, y la dosis típica es de 0,03 – 0,10% del peso seco.
Es una dosis tan pequeña que el margen se mide en centésimas. Por debajo, la lechada sangra; por encima, pierde fluidez y deja de llenar. Ese es el motivo de que la lechada fluida sea uno de los productos más difíciles de ajustar y donde más se nota la selección de grado.
El PCE también gobierna la estabilidad
El PCE es imprescindible para dar fluidez con poca agua, pero sobredosificado baja el esfuerzo de fluencia y agrava el sangrado. La combinación típica de una lechada es una dosis baja de éter de baja viscosidad con PCE suficiente para la fluidez objetivo; el equilibrio entre ambos es lo que separa una lechada estable de una que sangra.
El error habitual es corregir el sangrado subiendo cemento. Eso sube la demanda de agua y, a menudo, empeora la estabilidad, además de costar más. El movimiento correcto es revisar primero el éter y el PCE.
Secuencia de ajuste
- Confirme la relación agua/aglomerante. Agua de más es la vía directa al sangrado; bájela por medio del PCE.
- Verifique la granulometría del árido. Un árido mal graduado se segrega aunque el éter esté bien.
- Ajuste el éter en pasos de 0,01 – 0,02% sobre un grado de 300 – 1.000 mPa·s, observando sangrado y fluidez a la vez.
- Revise el PCE si hay fluidez de sobra y sangrado al mismo tiempo: probablemente esté alto.
- No agregue cemento para tapar el sangrado antes de haber agotado los pasos anteriores.
Cómo evaluar el sangrado en planta
- Prueba de vaso: llene un recipiente transparente y observe a 10, 30 y 60 minutos cuánta agua se separa en la superficie.
- Observación de fondo: incline el recipiente y busque acumulación de árido, señal de segregación y no solo de sangrado.
- Fluidez de referencia: mida el escurrimiento antes y después de cada ajuste, para no ganar estabilidad perdiendo el llenado.
- Registre temperatura: la lechada en clima cálido se comporta distinto y el éter pierde eficiencia por gelificación térmica.
Si el sangrado aparece junto con otros síntomas del sistema —sedimentación, falta de fluidez o fraguado irregular— conviene trabajar la matriz completa en dosificación y solución de problemas.
Tabla de síntoma a ajuste
| Síntoma | Qué revisar primero | Dirección |
|---|---|---|
| Película de agua en superficie | Éter y agua de amasado | Subir éter en pasos de 0,01 – 0,02%; bajar agua |
| Árido acumulado en el fondo | Granulometría y PCE | Revisar árido; bajar PCE si está alto |
| Sangra y a la vez fluye de sobra | PCE sobredosificado | Bajar PCE antes de tocar el éter |
| Pierde fluidez al subir el éter | Éter sobredosificado | Volver al paso anterior y ajustar más fino |
| Solo inestable en verano | Gelificación térmica | Ensayar HEMC o ajustar dosis por temperatura |
Cuéntenos la función de la lechada —relleno, anclaje o inyección—, el árido y su relación agua/aglomerante. Le recomendamos la dosis de éter de baja viscosidad y el equilibrio con el PCE, y le advertimos de cuánto margen real hay antes de comprometer la fluidez.